
Tras las huellas de un icono
La Suite Marlène Dietrich, de 80 m², es un auténtico pied-à-terre parisino, a pocos pasos de los Campos Elíseos. Este espacio excepcional, que acogió a la famosa estrella durante tres años, destaca por su elegancia atemporal, y su amplio salón, bañado por la luz, invita al descanso. El piano, adquirido especialmente por el hotel para la actriz y en el que a ella le gustaba tocar, es un auténtico testimonio de su universo musical.
Para estancias excepcionales, esta suite única revela una extraordinaria modularidad: al abrirse hacia la Suite Monsieur y una habitación Ejecutiva, se transforma en un suntuoso apartamento privado de 200 m², que incluye tres habitaciones, tres cuartos de baño y dos salones.







